domingo, 21 de agosto de 2011

LA Obra Entornada

La Obra Entornada. Portada.
Foto de una obra de Marcel Duchamp:
"Door as a substitute for two doors", Paris,
1927. Se trata de una puerta que instaló
entre dos huecos de puerta. Mientras una
está cerrada la otra permanece abierta.
La Obra Entornada, una obra conceptual con forma de grimorio postmoderno, que publiqué en Madrid, en 2003 y estrené en La Habana, en una pincha conjunta con Ernesto Leal( artista residente en Cuba y ex-Artecalle ), dentro del Proyecto Batiscafo, de la fundación Triangle Arts Trust.

De la edición original de 500 ejemplares, en impresión digital, repartí unos 100 en Cuba, en un ritual-performance clandestino, en una casa del Vedado( la casa de Peteko ), en el que cada espectador tenía que pasar por una especie de ritual iniciático, con los ojos vendados, antes de entregarle su libro. Desde entonces he repartido otros 100 entre Europa y América y el resto lo ofrezco aquí, para todo el que esté interesado.  Para solicitar un ejemplar, escríbanme a aldoaye@yahoo.es. También incluyo la versión PDF totalmente gratuita.

Normalmente no me gusta explicar las obras, pero en este caso haré una excepción porque sé que es una obra compleja y rara con cojones. Lo primero que debo advertir es que no es un libro, sino una obra conceptual disfrazada de libro. Parece un libro y tiene 333 páginas de texto, como un libro, pero está concebida como una obra conceptual. Digamos que me apropié del lenguaje y apariencia de los Grimorios y tratados esotéricos para exponer una serie de ideas sobre el Arte, con el encanto misterioso y seductor que posee el lenguaje de esos libros mágicos.

La Obra Entornada. Página 5.
"Death Door" from "Gates of
Paradise"; grabado de William
Blake, 1793.
El concepto de arte y de artista que expongo en el libro es tan diferente del arte de mercado, de los artistas comerciales actuales y de lo que se enseña en las escuelas de arte que, irónicamente, parece que hablo de otra cosa, de un arte secreto y misterioso que se mueve en las sombras de la sociedad, como lo hacen ciertas disciplinas esotéricas desde la más remota antiguedad. En ese sentido, la obra es una crítica a la cultura y la educación modernas, pero su verdadero objetivo no es tanto criticar, como exponer una serie de ideas y técnicas que ofrezcan a los nuevos "aprendices de artista" una vía de auto-formación alternativa al sistema. Una vía de auto-aprendizaje, integral y holística, que hace hincapié en los aspectos del arte olvidados por la sociedad postmoderna, como son la espiritualidad y la ética del artista; es decir, el arte como disciplina sicofísica de evolución individual y como herramienta de transformación de la realidad, a través de la incidencia de su obra sobre la sociedad. Fácilmente podría haber enfocado estos temas como un manifiesto artístico revolucionario, pero ese recurso ya está gastado y no hace efecto; en cambio, el lenguaje místico del esoterismo clásico y el de la New Age, ejercen actualmente un enorme y seductor atractivo sobre millones de jóvenes y no tan jóvenes, con inquietudes espirituales, intelectuales y artísticas.


La Obra Entornada. Página 7.
Parodia de un verso de José
Martí.
En fin, que el libro es una gran ficción, una gran metáfora y no debe ser leída al pie de la letra, como un ensayo o texto normal. Hay que buscar entre líneas, interpretar y extraer los conceptos fundamentales; el resto es relleno, aunque debo admitir que un relleno muy convincente. Si el libro es leído por un entendido en temas esotéricos comprobará que no hay inventos y que cada detalle es perfectamente coherente con los principios esotéricos. De hecho tardé más de diez años en empollar lo suficiente sobre Cábala, yoga, hermetismo, astrología, alquimia, budismo, taoísmo, ocultismo, magia, chamanismo, brujería, espiritismo y un largo etcétera, para poder escribir el libro y que fuera creíble, esotéricamente hablando. La razón de tanta quisquillosidad esotérica es que una de las ideas que expongo en el libro( capítulo La Obra Redonda ) es que para que una obra posea "Fuerza", no debe tener cabos sueltos, ni elementos gratuitos. Hasta el último detalle debe tener un significado, en perfecta coherencia con la idea principal, aunque el espectador no pueda advertirlo a simple vista.

La Obra Entornada. Páginas 86 y 87.
El libro propone un modelo diferente de artista, al que denomino "Hacedor"; término que se manejaba bastante en La Habana entre los artistas de la movida de los años 80. Este hacedor es una especie de super artista, tanto ética como funcionalmente, que asemeja la figura de los grandes Maestros Iniciados del esoterismo, pero en versión artística. Es una estrategia simbólica y didáctica para atraer a las personas creativas, en especial a los estudiantes y jóvenes artistas, hacia "el lado positivo de la Fuerza", es decir, hacia una visión del arte más experimental, profunda y elevada, más ética y comprometida con la realidad, que la que ofrece "el lado oscuro del arte" o arte de mercado.

La Obra Entornada. Página 331.
Esta estrategia simbólico didáctica ya ha sido usada antes con éxito. Umberto Eco hace referencia a ella en El Péndulo de Foucault, dónde sus protagonistas se inventan un supuesto secreto esotérico que pronto es tomado por cierto por diversos círculos y sectas ocultistas que les persiguen para arrebatárselo. Pero el mejor ejemplo de su aplicación práctica en los tiempos modernos lo tenemos en la obra de Carlos Castaneda. Este estudiante de antropología consiguió burlarse de todos los grandes académicos de su época, proponiendo una forma activa de enfocar el trabajo antropológico, mediante la saga de libros en los que narra sus supuestas experiencias iniciáticas con el mítico brujo Don Juan Matus. Sus libros son obviamente ficciones en las que disfraza conceptos del budismo Zen y de otras disciplinas y filosofías orientales con ponchos mexicanos y cócteles sicodélicos, pero él siempre afirmó que eran testimonios reales y de esa forma logró revolucionar el enfoque académico del estudio de los pueblos amerindios y, a su vez, creó una nueva corriente espiritual entre millones de personas de todo el mundo; lo cual muy difícilmente hubiera podido conseguir con una auténtica y aburrida tesis de campo.

La Obra Entornada. Páginas 332 y 333.
Son mentiras piadosas, traquimañas benéficas, como el efecto placebo, que se han empleado desde siempre para conseguir un impacto mayor sobre el público que el que se puede obtener por métodos normales. En la antigüedad, por ejemplo, fue más efectivo decir que Dios había prohibido la carne de cerdo que explicar lo que era la fiebre porcina. Lo mismo puede aplicarse a la circuncisión o al cuento de la inmaculada concepción de Jesús. Pero eso sí, para que estas estrategias o trucos didácticos funcionen de verdad, deben configurarse con sumo cuidado para que no queden cabos sueltos que puedan empañar la credibilidad de la historia.

Todos los días aparecen en las librerías nuevos libros de auto-ayuda que afirman poseer la clave verdadera y definitiva para dejar de fumar, para adelgazar, para hacerse rico, para ligar, para vencer la timidez o la depresión, para recuperar la salud, desarrollar habilidades y poderes extrasensoriales, etc, etc. Todos, sin excepción, son falsos, pero aún así venden miles o millones de ejemplares hasta que pasan de moda. El truco está en los detalles y en la cantidad de detalles. Si envuelves una idea con capas y capas de montones de argumentos y detalles que guarden coherencia entre sí, la idea, por muy absurda o improbable que sea, terminará por alojarse en la imaginación del espectador y parecer verdadera, única y brillante. Por tanto, no me queda más remedio que afirmar que todo lo que digo en mi libro es absolutamente cierto. En manos del lector quedará averiguar la verdad.



                             
La Obra Entornada. Contraportada.
Imagen del Yate Granma para ilustrar los conceptos de obra
muerta( parte del buque que va fuera del agua ) y de obra viva
( parte del casco de un buque situada por debajo de la línea de
flotación )que aparecen subrayados en la columna de la izquierda
y que, a su vez, ilustran la idea de que a veces lo que no se ve
( esotérico )es más importante que lo que es evidente( exotérico ).


                                             ¡EL ARTE HA MUERTO, VIVA EL ARTE!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada