sábado, 29 de junio de 2013

CASTRO: Los Reyes del Desodorante



En Cuba, donde el calor es húmedo, perenne, brutal y _ya sea por calor o por idiosincracia_, las cosas y la gente tienden a corromperse con pasmosa rapidez, sí que entendemos de desodorantes. Los turistas se quedan fascinados por la capacidad del cubano y de la cubana para permanecer secos cuando ellos sudan a chorros y no emitir olores desagradables, cuando ellos apestan. Y es que en Cuba, donde todo o casi todo _que no es lo mismo, pero es igual_ madura y se pudre prematuramente, desde las palmas hasta los corazones, desde las bananas hasta las revoluciones, sí que sabemos disimular olores y camuflar putrefacciones. Y es que ese mismo sol que derrite voluntades y neuronas le confiere a la tierra una luz alucinante que convierte lo horrible en pintoresco y vuelve fotogénicas las miserias humanas, como si la isla entera fuera el espejismo de un oasis paradisíaco, tras el cual acechan pacientes las tiñosas y los cuervos.

Y sin duda son los hermanos Castro los reyes del desodorante, los máximos exponentes de la alquimia tropical que transmuta la mierda en oro _o en algo parecido, que brilla y no apesta, pero que no vale nada_; los artistas, los grandes impresionistas, cuya obra solo puede admirarse desde cierta distancia, para que los medios _y sus olores_ se difuminen y solo se aprecien los fines, o desde ciertos puntos de vista, cual gigantesco trompee l'oeil. 

Los Castro son _al son de los Castro, de Castro's song_ sus majestades meteorológicas, que siempre saben colocar sus consignas, promesas y amenazas en el ángulo preciso para que el viento se lleve la fetidez de los hechos, y las ilusiones se hinchen como velas y les impulsen unas cuantas millas allende los males, evitando que el tufo de sus prestidigitaciones los delate, retrasando una vez más el vórtice de la historia que tarde o temprano los absorberá, como tarde o temprano se absorbe el olor de una ventosidad largo tiempo negada y reprimida, dentro de un ascensor atorado entre el tiempo y el espacio.

                                                                            fó...
                                                                 

Catarsis patrocinada por la campaña ¡Raúl Castro Ruz: Libre acceso a Internet para todos los cubanos! ¿Te das cuenta de que Internet es la kryptonita de los Castro? ¡Firma y Pasa la Voz!: http://www.change.org/freeinternetcuba 






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